A finales de 2025, la Administración federal había trasladado a Microsoft 365 unas 54.000 estaciones de trabajo gestionadas por la Oficina Federal de Informática y Telecomunicaciones. La migración duró de octubre de 2024 a diciembre de 2025. Hay 57 servicios autorizados en el servicio estándar. El Control Federal de Finanzas ha examinado ahora la seguridad de la plataforma y el uso efectivo de las nuevas funciones. [1][2]

Protección adecuada para el uso actual

La evaluación es matizada. El CDF afirma que la OFIT construyó la plataforma profesionalmente, siguiendo las directrices de arquitectura de la Cancillería Federal y métodos probados. Las precauciones son adecuadas para el uso restrictivo actual y los cambios siguen un proceso establecido. No obstante, Microsoft añade continuamente funciones y actualizaciones, por lo que los controles técnicos y organizativos deben mantenerse al día. [1]

Quedan cuatro tareas abiertas

La Cancillería y la OFIT deben decidir qué análisis de seguridad se supervisarán sistemáticamente. El control de la configuración tras nuevas funciones y actualizaciones debería automatizarse en la medida de lo posible. Aún falta definir la frecuencia de revisión de los ajustes relevantes y la respuesta a las desviaciones. Además, la copia de seguridad exigida en sistemas propios de la Confederación sigue en construcción. [1]

La tecnología por sí sola no crea valor

Microsoft 365 ofrece al personal federal más herramientas de colaboración y trabajo en la nube. Según el CDF, solo aportarán ventajas reales si también cambian los métodos de trabajo. Para ello hacen falta formación continua y reglas claras sobre el uso permitido. [1]

El informe no identifica un incidente grave ni declara la plataforma libre de riesgos. Describe una base construida correctamente y una protección adecuada para el uso actual, pero también trabajos pendientes en supervisión, soberanía de los datos y recuperación.

*Imagen: ilustración generada por IA; OpenAI / redacción Helvetia.rocks; licencia: AI-generated.*